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viernes, 26 de febrero de 2010

¿Quién informa a México?

Por Carmen Aristegui F.

26 Feb. 10

Fue penoso ver cómo Felipe Calderón respondía en conferencia de prensa a la pregunta de la colega Gloria Hernández de Noticias MVS, sobre los señalamientos acerca de una presunta protección al Cártel de Sinaloa y a su líder más famoso, El Chapo Guzmán. Para enfrentar el cuestionamiento -que recuperaba lo dicho días atrás por el diputado panista Manuel Clouthier, quien acusó al gobierno federal de no haber tocado siquiera a esa organización criminal, además de convalidar la existencia de una narcopolítica en Sinaloa, además de otros señalamientos hechos por otros en el mismo sentido- Calderón se defendió con una lista deshilachada de algunos de los nombres que le vinieron, al vuelo, a la memoria sobre las detenciones relacionadas con el Cártel de Sinaloa, como muestras de que se "ha atacado indiscriminadamente a todos los grupos criminales en México..." y de que no protege, ni escuda, ni tolera a ningún grupo criminal del país. Ni a El Chapo ni a ningún otro. Al primero que recordó fue al Teo, tal vez gracias a la machacona campaña de las autoridades federales en radio y televisión que lo menciona a cada momento cuando se presume de su detención y de que era el jefe del "pozolero, quien disolvía los cadáveres en tambos de ácido por exigencia de su patrón". En lugar de una respuesta técnica, amplia y clarificadora, que resulta ya urgente frente al festín de sangre, violencia y descomposición que estamos presenciando -que tiene ya en su haber a cerca de 17 mil muertos y amplios espacios del territorio nacional en donde el Estado no puede ni siquiera asomar la nariz- lo que oímos, en voz presidencial, fue una respuesta airada, pobrísima y altamente preocupante. A una pregunta tan específica, Calderón no pudo formular una respuesta convincente. No tuvo a la mano los datos precisos, el diagnóstico contundente o las cifras reveladoras de que lo que estaba diciendo correspondía a la verdad. Todo se le fue en tratar de repetir los nombres y apodos -que, ya se ve, le gusta memorizar- de los presuntos delincuentes que se han hecho famosos a punta de costosas y cuestionables campañas mediáticas. El Teo, el Muletas, el Tocino, el Jabalí, etcétera. ¿Ése es el ínfimo nivel de información que merece la sociedad mexicana sobre un asunto de este tamaño? Para convencer y atajar realmente la suspicacia que se ha instalado en una parte importante de la población sobre la presunta protección al Cártel de Sinaloa y, en particular, a El Chapo Guzmán, el gobierno federal podría contestar algunas interrogantes. Digamos, como ejemplo, las siguientes:

* ¿Por qué si ha habido decenas de miles de detenidos en este sexenio relacionados con la delincuencia organizada, sólo alrededor de un millar corresponden a gente relacionada con el llamado Cártel de Sinaloa?

* ¿De dónde saca el gobierno mexicano que se requieren 100 mil hombres para detener a El Chapo Guzmán, tal y como lo afirmó una "fuente oficial" a The Economist en la Gran Bretaña, en enero pasado?

* ¿Por qué mientras en Colombia se da a conocer un operativo con detenciones relevantes relacionadas con El Chapo Guzmán producto de la investigación más importante de la década, según sus autoridades, en México las nuestras literalmente ignoraron el acontecimiento?

* ¿Por qué la PGR extiende una carta de expediente limpio al aspirante a la gubernatura de Sinaloa Mario López, MaLoVa, y deja abierta la duda sobre su contrincante Jesús Vizcarra? ¿Qué tipo de diagnóstico tiene sobre crimen y política en esa entidad?

La delincuencia organizada es una estructura que está hecha no sólo de sicarios, matones y cabecillas como los que nos muestran cada día. Cuenta con elementos que, desde el ámbito gubernamental, la toleran y protegen o directamente forman parte de ella (Clouthier dixit); estructuras empresariales que hacen circular, ampliar y lavar esos ingresos; miembros de la sociedad vinculados a estas organizaciones que se desenvuelven con naturalidad en los circuitos sociales de nuestro país. ¿Está en condiciones el gobierno mexicano de ofrecer a la sociedad la radiografía amplia, detallada y precisa que sobre el problema este país merece?

martes, 23 de febrero de 2010

Sin Honduras

Por Sergio Sarmiento

"Es hora de concretar la unidad de latinoamericanos y caribeños".

Felipe Calderón

La "cumbre de la unidad" de los países de América Latina en la Riviera Maya busca convertir al Grupo de Río, que preside actualmente México, en una comunidad alternativa a la Organización de Estados Americanos. Se quiere edificar una unidad panamericana, pero sin la molesta presencia de Estados Unidos.

A esta supuesta reunión de unidad, sin embargo, México no quiso invitar a Honduras. El argumento formal es que éste no tiene un gobierno democrático. La razón real es evitar la molestia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien se ha negado a reconocer la legitimidad del gobierno hondureño.

Honduras tuvo una elección impecablemente democrática el 29 de noviembre de 2009. El proceso fue suficientemente libre y limpio como para permitir la prueba de fuego de la democracia: el triunfo de un candidato de oposición, Porfirio Lobo, quien asumió la Presidencia el pasado 27 de enero.

Mientras que Honduras ha sido excluida de la reunión de "unidad" por su supuesta falta de democracia, el presidente de Cuba, Raúl Castro, ha sido invitado sin ningún problema. Poco importa que Cuba no haya tenido una elección democrática con la participación de partidos de oposición y con libertad de expresión desde que Fidel Castro tomó el poder por las armas el 1 de enero de 1959. De hecho, la actividad política de grupos que no pertenezcan al Partido Comunista está explícitamente prohibida por las leyes cubanas. Por otra parte, el actual presidente, Raúl, fue designado en el cargo de manera discrecional por su hermano, Fidel, en el más puro estilo monárquico.

También han acudido a la reunión de la Riviera Maya los presidentes Hugo Chávez de Venezuela, Evo Morales de Bolivia, Rafael Correa de Ecuador y Daniel Ortega de Nicaragua. Poco importa que los cuatro hayan modificado las leyes de sus países para asegurar sus reelecciones y para acabar con la oposición. Ellos y Cuba sí son democráticos, según esta perversa definición adoptada por México que impide a Honduras, pese a sus elecciones libres y respeto a las libertades individuales, ser considerado un país democrático.

Bastante inquieta que el gobierno mexicano se haya autonombrado juez desde el inicio del régimen de Vicente Fox sobre qué países son democráticos y cuáles no. Esto no sólo rompe una tradición de la política exterior mexicana, que a mí juicio era valiosa y respetada, sino que abre las puertas a que otros países se conviertan en jueces de un sistema democrático en México todavía muy deficiente. Lo peor, sin embargo, es que el gobierno de México ha caído en la trampa de considerar como democráticos a países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, donde se violan de manera sistemática los derechos políticos y la libertad de expresión de los ciudadanos, y excluir de esa definición a Honduras, a pesar de sus elecciones libres y respeto a las garantías individuales. El presidente Calderón se ha sometido a la posición de Hugo Chávez, cuyo interés en Honduras dista de ser la protección de la democracia.

Uno podría entender que México hubiese invitado a la cumbre de la Riviera Maya a países autocráticos si realmente ésta hubiera sido una reunión de "unidad latinoamericana". Pero la exclusión de Honduras demuestra que la reunión no es de unidad sino un simple reconocimiento del poder que el presidente de Venezuela ha adquirido y que le permite hoy imponer su agenda en toda Latinoamérica.

AUMENTO DE RESERVAS

La Comisión de Cambios y el Banco de México han anunciado de manera formal que el banco central comprará 600 millones de dólares al mes hasta acumular 20 mil millones de dólares en reservas adicionales a los 93 mil millones que ya tenemos. El propósito de esta acumulación es dar mayor estabilidad financiera a México. En términos prácticos, sin embargo, la acumulación de reservas es un préstamo sin intereses que damos preponderantemente al gobierno de Estados Unidos.

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lunes, 22 de febrero de 2010

El miedo

Por Sergio Sarmiento

"El miedo sigue al crimen, y es su castigo".

Voltaire

TORREÓN.- El miedo invade a Torreón y a toda la Comarca Lagunera, una región que con trabajo intenso ha arrancado prosperidad al desierto. Lo peor es que la gente se siente abandonada por un gobierno federal que ha centrado toda su atención en Ciudad Juárez.

El 31 de enero de este 2010 se registró una matanza de jóvenes en una fiesta en Villas de Salvárcar, Ciudad Juárez. El país entero se indignó. El presidente Felipe Calderón ha estado en dos ocasiones en Juárez y ha anunciado un ambicioso programa social y policial para la urbe fronteriza.

Ese mismo 31 de enero hubo también una matanza de jóvenes en Torreón. Un grupo de sicarios atacó con ametralladoras y granadas el bar El Ferri en el que se divertía un grupo de jóvenes de entre 19 y 25 años. Las autoridades han reconocido la muerte de 10 jóvenes en ese ataque, que se acreditó un supuesto Cártel México Unido contra los Zetas. Ninguno de los jóvenes fallecidos, sin embargo, pertenecía a los Zetas o a cualquier organización delictiva.

En Torreón todo el mundo habla todavía de la matanza. Muchos afirman que el número de muertos fue muy superior a los 10 que reconoce la autoridad. Una vecina me habla de "alrededor de 40". Los laguneros señalan insistentemente que ha habido un complot del gobierno y de los medios de comunicación para ocultar lo sucedido, como lo demuestra el contraste con la abrumadora cobertura y atención gubernamental no sólo de la matanza de Juárez sino del intento de homicidio del futbolista Salvador Cabañas.

Por lo pronto, pese a haber visitado en dos ocasiones Ciudad Juárez, aunque sea protegido por 10 mil elementos del Ejército, el presidente Felipe Calderón no se ha molestado en hacer acto de presencia en Torreón. Es muy evidente, me dice un residente, que Chihuahua tendrá elecciones para gobernador este año y Coahuila no.

Durante más de 20 años he visitado Torreón. La Comarca Lagunera, que se extiende entre Coahuila y Durango, y que incluye las ciudades duranguenses de Gómez Palacio y Lerdo, es una región particularmente industriosa y productiva. Cuenta con una economía diversificada, con actividades metalúrgicas, agrícolas y de producción de carne y lácteos. El algodón fue el oro blanco de Torreón durante décadas y sigue teniendo importancia. Torreón fue cuna de la cadena Soriana de supermercados y es sede de Leche Lala. La carne de La Laguna es considerada una de las mejores del país.

Torreón es una ciudad joven. Apenas en 2007 cumplió 100 años desde su fundación. Pero nunca antes había vivido una situación como la de hoy.

La matanza de El Ferri fue la gota que derramó el vaso, pero la violencia ya se había enseñoreado de Torreón. Una plaga de secuestros, particularmente de jóvenes, ha sembrado el terror entre la clase media y media alta. El cobro de derecho de piso a los negocios y las extorsiones se han generalizado. Muchos empresarios han preferido suspender proyectos de inversión. Desde la matanza de El Ferri los centros nocturnos están cerrados, con un costo elevado en actividad económica y empleos.

La violencia en México no se limita a Ciudad Juárez. Ciudades pequeñas y prósperas como Torreón, tradicionalmente tranquilas, nos revelan que el problema no es de pobreza o de falta de infraestructura, sino de un proceso vinculado con el narcotráfico que se ha escapado al control del gobierno.

MATAR A UN POLICÍA

El 13 de marzo de 2009 José Luis Romo Trujano, de 22 años, trató de evadir un retén del alcoholímetro en la Ciudad de México. Se llevó sobre el cofre de su camioneta a un policía, Luis Fernando Corona, con 20 años de servicio. Lo fue a estrellar y matar un kilómetro después contra una estatua de Juan Pablo II. Este pasado 19 de febrero Romo Trujano quedó en libertad tras menos de un año en la cárcel. Por daños, pagó a la viuda 30 mil pesos y 28 mil a cada uno de sus dos hijos. En la Ciudad de México sale barato matar a un policía.

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Olor a podrido

Denise Dresser

En días recientes, Felipe Calderón ha logrado algo sorprendente: aparecer simultáneamente como un mentiroso, un incompetente, o un hombre deshonroso en cuya palabra no es posible confiar. Mentiroso, si es que sabía lo que su secretario de Gobernación negociaba con el PRI, aún cuando su subalterno lo niega. Incompetente, si es que no estaba al tanto de algo tan importante y ahora mantiene a Fernando Gómez Mont a pesar de haber actuado al margen de la voluntad presidencial. Deshonroso, si es que armó un acuerdo con los priistas y ahora lo rompe. En los tres casos queda mal. Pero lo que se ha perdido de vista detrás de la falta de operación política de Los Pinos, de la Secretaría de Gobernación y del PAN es un hecho insoslayable y más grave: el tipo de pacto que el PRI propuso y que Fernando Gómez Mont avaló.

Ése es el escándalo más grande. Ése es es el acto más condenable. Ése es el proceder que huele a podrido y que mantiene a México anclado en la mediocridad permanente. El PRI propone apoyar el presupuesto a cambio de que el PAN no vaya en alianza con el PRD en las próximas elecciones. El PRI acepta aumentar el gravamen a los contribuyentes a cambio de dejar intacta su estructura en Oaxaca, y el PAN acepta la transacción. En pocas palabras, impuestos a cambio de impunidad. Impuestos a cambio de cacicazgos. La anuencia fiscal del PRI canjeada por la abstinencia electoral del PAN. Exprimir aún más a la población a cambio de permitir que camarillas como la de Ulises Ruiz continúen gobernándola de manera autoritaria en los estados. Asegurar el financiamiento para los gobernadores a cambio de coartar la competencia en contra de sus delfines designados. El PRI negoció -en lo oscurito- un pacto perverso y Gómez Mont lo suscribió con el beneplácito de su jefe, porque de no ser así ya lo hubieran despedido por deslealtad.

Dentro de todas las versiones contradictorias que se han vertido y todas las explicaciones abigarradas que se han dado, sobresale algo que nadie puede negar: el pacto se dio y en esos términos. Gómez Mont lo admite: "Constantemente fuimos buscando acuerdos entre las fuerzas políticas a fin de posibilitar una alineación parlamentaria para posibilitar la aprobación del paquete financiero". Peña Nieto lo subraya: "Fue un acuerdo general entre los partidos y, bueno, hoy vemos después de pasar el tiempo pareciera que hubo omisión". Francisco Rojas lo sugiere: "Había que vigilar la equidad de la contienda" y que no se "distorsionara la competencia". Unos y otros reconociendo una negociación escandalosa que en México parece normal, pero que en una democracia funcional sería impermisible.

Porque el acuerdo buscado constituye una acción claramente antidemocrática. Revela que las decisiones de política pública no se toman con base en sus méritos técnicos, sino en función de criterios electorales cortoplacistas; que las preferencias de los electores en estados como Oaxaca pueden ser ignoradas o utilizadas como moneda de cambio en cualquier negociación cupular; que Felipe Calderón estaba dispuesto a intercambiar la permanencia del PRI a cambio de una bolsa de dinero o de la "gobernabilidad", construida a base de chantajes.

Y llevamos 10 años de pactos de este tipo; pactos PRI-PAN negociados de espaldas a la opinión pública que le han permitido a los panistas gobernar al país, pero sin poder transformarlo verdaderamente. Al ir de la mano con los artífices del pasado, Vicente Fox y Felipe Calderón han promovido su resurrección. Al decirle al PRI que cualquier cosa es negociable, el PAN ha acabado cediéndolo todo. Al sucumbir -una y otra vez- a la presión de Pritramposaurios como Ulises Ruiz, el PAN ha acabado acorralado por ellos. Como botón de muestra basta lo que Gómez Mont estuvo dispuesto a negociar sin ruborizarse siquiera: la rendición adelantada de su partido en la siguiente temporada electoral. Ahora, por fin, parece que el pacto detrás de la Pax Prianista se ha roto y enhorabuena. Las alianzas PAN-PRD sugieren que Felipe Calderón no va simplemente a regresarle la banda presidencial al PRI, o entregar la plaza sin dar la pelea por su conservación.

Y para quienes critican este viraje estratégico, lamentando que producirá la parálisis legislativa, la falta de gobernabilidad, la ausencia de reformas, la "ventanilla cerrada" ante las propuestas presidenciales, basta con recordar algo crucial. En alianza con el Partido Verde, el PRI es mayoría en el Congreso. Y aún así, ¿dónde está la reforma fiscal profunda? ¿La reforma política integral? ¿La reforma laboral modernizadora? ¿La reforma energética competitiva? ¿La reforma a la Ley de Medios y a la Ley de Competencia Económica? Si el PRI quisiera, podría elaborar, proponer, negociar y aprobar reformas de largo alcance. Pero no lo hace ni lo hará, debido al tipo de intereses monopólicos que defiende, al tipo de pactos corporativos que mantiene, al tipo de políticos malolientes que apuntala. El PAN se ha equivocado al negociar pactos que huelen a podrido, pero no olvidemos que el PRI es responsable de su mal olor.

jueves, 18 de febrero de 2010

Exactamente ¿qué vamos a celebrar?

Lorenzo Meyer

18 Feb. 10

Una reflexión sobre los errores y aciertos ocurridos en los procesos de la independencia y la revolución sería la manera más útil de conmemorar 1810 y 1910

El corazón del problema

A dos siglos del inicio de la lucha por la independencia y a un siglo del inicio de la lucha por destruir una dictadura oligárquica, queda claro que ambos sucesos no fructificaron como se esperaba: no lograron encauzar a México por la ruta de un desarrollo material y social sólido y justo.

Celebración

De acuerdo con su definición, celebrar significa, entre otras cosas, abandonar la rutina para honrar, rendir homenaje o exaltar a personas o eventos extraordinarios mediante ceremonias solemnes que buscan crear conciencia pública en torno a logros excepcionales. Claro que el término también admite lo no solemne: la ocasión para el contento general.

La semana pasada, el gobierno de Felipe Calderón anunció que se propone llevar a cabo una celebración a lo largo de todo el año para conmemorar el Grito de Dolores de 1810 y el llamado de Francisco I. Madero al levantamiento general el 20 de noviembre de 1910. El contenido de esa celebración oficial serán, básicamente, 2 mil 300 acciones o eventos en todo el país. Uno de esos eventos se concentrará en un solo día, implicará la participación masiva de miles de actores al estilo de las inauguraciones de los juegos olímpicos y tendrá un costo de 60 millones de dólares (Proceso, 14 de febrero).

De cara a esos planes oficiales surge el planteamiento de las alternativas: más que celebrar de manera espectacular el bicentenario y el centenario del arranque de dos dramáticos y feroces eventos de rebeldía popular, los tiempos deberían conducirnos a festividades austeras por un lado y por el otro a una gran reflexión -es aquí donde se debería hacer la cosa grande- sobre las causas que han llevado a que finalmente la gran energía colectiva desatada por lo acontecido en 1810 y 1910 no haya cumplido con las expectativas de quienes la iniciaron ni con las promesas de largo plazo de quienes construyeron un nuevo orden supuestamente superior al destruido.

Los celebrantes

No obstante que el actual es un gobierno de derecha y, por definición, sin simpatía por movimientos que buscan destruir por la fuerza el régimen establecido como fueron los de 1810 y 1910, ya se echó a andar la maquinaria de la celebración. Sin embargo, no está claro qué es lo que el grueso de los mexicanos desearía celebrar -si es que están de ánimo para celebrar- ni cómo quisieran hacerlo. Según una encuesta, el 45.2 por ciento de los ciudadanos se mostró dispuesto a recordar ambas fechas por igual, pero un 40.5 por ciento mostró preferencia por la independencia y apenas el 11 por ciento por la revolución (Consulta Mitofsky, 15 de noviembre, 2009).

Ahora bien, en relación a qué opinan los mexicanos en torno al cómo y a qué costo se debe celebrar, no hay datos. Sin embargo, y por la naturaleza de los tiempos que corren -pobreza, desempleo, inseguridad, polarización política, desigualdad creciente-, es posible suponer que lo apropiado serían ceremonias sobrias y usar de la reflexión histórica para escudriñar el futuro.

Una hipótesis

La rebelión contra el dominio español sobre México desembocó en un conflicto interno de magnitud sin precedentes, pues por tres siglos la autoridad del rey no había sido desafiada en la escala y con la fuerza en que lo fue en 1810. La destrucción material y el daño causado a la estructura institucional fueron sustantivos. Sin embargo, la unión de conveniencia en 1821 de las fuerzas en conflicto para declarar la separación de España llevó a que por un momento el talante que dominó en la esfera de lo público fuera de optimismo desbordado: libre de sus ataduras a España, el heterogéneo grupo dirigente supuso que acababa de abrir un brillante futuro para la rica y nueva nación mexicana (Javier Ocampo, Las ideas de un día, El Colegio de México, 1969).

El optimismo apuntado fue breve y pronto el país, sin consolidarse como nación, cayó en el conflicto interno, fue agredido por el exterior y le fue imposible contar con un mínimo de estabilidad política que le permitiera una vida normal. Donald Stevens sistematizó los indicadores de esa inestabilidad entre 1825 y el inicio de la Guerra de Reforma en 1857 (Origins of Instability in Early Republican Mexico, Duke University Press, 1991). En 33 años hubo 41 rebeliones campesinas, Tabasco tuvo 50 gobernadores, la Secretaría de Hacienda cambió de manos 87 veces y 49 la jefatura del Poder Ejecutivo; en promedio, el ocupante del cargo apenas si duró 12.8 meses. La conclusión es inescapable: la independencia hizo que México pasara de ser una colonia exitosa -la más importante del imperio español en América- a ser un Estado fallido.

Falla de origen

Una explicación del gran fracaso del México independiente para constituirse en un Estado viable se tiene en la naturaleza del viejo orden. Un análisis comparado de las características de la colonización española y británica en América arroja mucha luz sobre ese problema. De acuerdo con el impresionante estudio de J. H. Elliot (Empires of the Atlantic World, Yale University Press, 2006), la idea original de la empresa colonial británica en lo que hoy es Estados Unidos era simplemente reproducir lo que España había hecho antes en México: crear una colonia de explotación con base en una minería de metales preciosos y mano de obra indígena. Sin embargo, los ingleses nunca descubrieron yacimientos como los de México y nunca pudieron dominar a la población nativa como los españoles a los aztecas y se tuvieron que conformar con dar forma a unas colonias de poblamiento con base en el trabajo de los propios europeos. Esa imposibilidad de los ingleses para convertirse en "conquistadores" les obligó a ser simplemente "planters" (colonos). Sin embargo, esa frustración original se convirtió en algo muy positivo cuando las 13 colonias inglesas se transformaron en Estados Unidos de América, pues ese tipo de colonización resultó ser la preparación adecuada para dar forma a un Estado exitoso.

En un artículo del American Journal of Sociology (V. 111, No. 5, marzo 2006), Matthew Lange, James Mahoney y Matthias Vom Hau desarrollaron una comparación entre el colonialismo español y el británico y llegaron a esta conclusión: las diferencias en los modelos económicos implantados por las dos metrópolis son un factor fundamental para explicar la suerte que corrieron las colonias al transformarse en Estados independientes. Los españoles tendieron a imponer un modelo económico mercantil en zonas que antes de la colonización ya estaban densamente pobladas y con un desarrollo significativo. En contraste, cuando Inglaterra colonizó, también de manera extensiva, lo hizo en zonas con una baja densidad de población original y con un desarrollo relativamente simple, pero en las que implantaron un sistema económico liberal. Tras la independencia el resultado de esa diferencia fue la reversión de las características originales, pues las zonas de influencia mercantilista y con gran población nativa entraron en una etapa de subdesarrollo en tanto que aquellas de influencia liberal se encaminaron al desarrollo, al punto que una de ellas, Estados Unidos, ya era una potencia al final del siglo XIX. Desde luego que la diferencia en los modelos económicos y de sus respectivos conjuntos de instituciones políticas, legales y culturales no explica todo el éxito o todo el fracaso de la etapa nacional, pero sí una parte sustantiva de ese resultado.

La lección

Desde la óptica del proceso histórico, lo que este bicentenario del inicio de la lucha por la independencia nos debería llevar a comprender es, entre otras cosas, que todo cambio de régimen, incluido el que se intentó hace apenas 10 años, es una empresa extraordinariamente complicada porque la herencia que deja el viejo orden puede ser un factor que ayude o frustre el proyecto de futuro. De ahí la enorme responsabilidad de quienes encabezan lo nuevo.

En 1821 las mejores mentes del país que nacía intentaron desentrañar la magnitud del reto, pues mientras los norteamericanos tenían que consolidar, lo hecho en la ex Nueva España había que modificarlo y sustancialmente. La enormidad del problema rebasó los cálculos y la imaginación de quienes encabezaban al nuevo Estado y pronto se impusieron los egoísmos de grupo. En el 2000 se suponía que los "insurgentes" tenían una "capacidad intelectual instalada" mayor de la que había hace dos siglos, pero no fue así y otra vez corremos el riesgo de frustrar el propósito del cambio. Una gran reflexión comparando lo ocurrido a partir de 1810 con los tiempos que corren sería una manera útil de conmemorar nuestro origen como nación moderna. Sin embargo, esa reflexión no vendrá del sector oficial, tendría que hacerse desde fuera.

Abecedario del Estado laico

José Woldenberg
18 Feb. 10

La Cámara de Diputados resolvió -casi por unanimidad- agregar al artículo 40 de la Constitución que nuestra República además de "representativa, democrática y federal" es laica. Entiendo que se trata de hacer explícito lo que se encuentra sobreentendido. Y a la espera de que el Senado y los congresos de los estados refrenden esa decisión, difundo un abecedario elemental y (creo) fundamental de lo que es y debe ser el Estado o la República laicos.

La República laica es:

A) Una construcción histórica producto de una larga y complicada tensión entre el poder que busca una legitimación terrenal y aquel otro que deviene de una entidad metafísica.

B) Un requisito para que la libertad de cultos sea realidad.

C) La única fórmula conocida para la convivencia de diferentes credos en una misma sociedad.

D) Quien hace posible que se pueda ejercer cualquier opción religiosa o no practicar ninguna.

E) La definición que permite escindir -hasta un cierto grado- los asuntos de la política y de la fe.

F) La negación de cualquier credo oficial, de Estado, presuntamente bueno para todos y obligatorio para el conjunto.

G) Un dique contra la intolerancia o una facilitadora de la tolerancia. Fusiona la necesidad y la virtud. La necesidad de convivir con "otros" y la virtud de coexistir con "los diferentes" se conjugan en su edificación.

H) El basamento que hace posible al Estado moderno, autónomo con relación a los poderes eclesiales y que es tal porque no depende de ninguna voluntad exterior a la vida en común.

I) Producto del axioma que establece la preeminencia del Estado sobre las iglesias en la "vida terrenal", lo que no significa la activación de ninguna pulsión antirreligiosa o persecutoria.

J) Antónima de un Estado teocrático, donde se funden y confunden los asuntos del César y de Dios, y donde normalmente los individuos son súbditos no ciudadanos, fieles no sujetos de derechos.

K) El espacio que posibilita la convivencia entre creyentes y ateos.

L) El manto bajo el cual se puede ejercer la auténtica libertad de conciencia.

M) La que permite a las diferentes religiones desplegarse sin convertirse en instrumentos del poder o peor aún confundirse con el poder.

N) El postulado que intenta no sobrecargar a la vida política con las pulsiones que emanan de la vida religiosa, de por sí portadora de "verdades" únicas, incontrovertibles, definitivas.

O) La definición que admite decantar lo que es propio de la vida pública y de la privada.

P) Resultado y auspiciadora del proceso de secularización que supone la ampliación de las posibilidades de optar y el estrechamiento de la esfera de influencia de las iglesias.

Q) Desembocadura y usufructuaria "de la emancipación de la filosofía y de la moral respecto de la religión positiva" (Valerio Zanone).

R) La que ofrece garantías para que la educación sea un circuito independiente al de la fe. Son el conocimiento y la ciencia las que la ponen en acto.

S) El instrumento para hacer de la educación un ámbito "ajeno a cualquier doctrina religiosa" como lo marca la Constitución.

T) La premisa de la que se deriva que el "criterio que orientará a la educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios", otra vez según nuestra Carta Magna.

U) Promotora de la ciencia sin los prejuicios que de "manera natural" emanan de las nociones metafísicas. Prácticas científicas hoy arraigadas como la fecundación in vitro, el trasplante de órganos o el diagnóstico prenatal en su momento se abrieron paso remontando obstáculos que surgían de creencias religiosas.

V) En la que en los debates en las instituciones de gobierno y legislativas debe prevalecer los argumentos de la razón sobre los de las verdades reveladas.

W) La que "sostiene la autonomía de las instituciones públicas y de la sociedad civil respecto al magisterio eclesiástico". (Otra vez Zanone).

X) El marco en el que se pueden discutir y resolver un número muy grande de dilemas que construye la modernidad. Temas como los de la interrupción legal del embarazo, la píldora del día siguiente o los derechos civiles de los homosexuales, siempre encontrarán un cauce en el Estado laico capaz de procesarlos como garantías.

Y) Sumada a la dimensión de los derechos, la que logra el más vasto ejercicio de los mismos, sin exclusiones ni discriminaciones.

Z) Un logro que es menester fortalecer todos los días, porque hay quienes suponen que las leyes que los hombres nos hemos dado deban estar subordinadas a una voluntad superior pre existente.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Cuadruple play

Por Sergio Sarmiento

"El mundo no ha cambiado por la política sino por la técnica".

Friedrich Dürrenmatt

Televisa será la primera empresa en México en ofrecer el llamado "cuádruple play". Esto lo anunció el 15 de febrero el vicepresidente ejecutivo de la corporación, Alonso de Angoitia, al señalar que la firma ha decidido comprar el 30 por ciento de las acciones de Nextel. La adquisición está sujeta a la compra de espacio radioeléctrico para telefonía móvil.

Ésta debería ser una buena noticia para los consumidores mexicanos. Televisa podrá satisfacer las necesidades de sus clientes en cuatro mercados distintos: televisión (abierta y de paga), internet, telefonía fija y telefonía móvil. Será la primera firma nacional en aprovechar los adelantos de la convergencia de las telecomunicaciones y la radiodifusión. Los beneficios, sin embargo, se ven anulados por el hecho de que la autoridad no está permitiendo a otras empresas competir en esa convergencia digital.

Mientras que Televisa, a través de Cablevisión y otras firmas de televisión por cable, ofrece desde hace tiempo telefonía e internet en competencia con Teléfonos de México, a Telmex se le ha impedido prestar servicios de televisión.

A Televisión Azteca (aclaro interés: yo colaboro con esa empresa), la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) le aceptó, después de un largo y accidentado proceso legal, ofrecer canales adicionales de televisión a través del sistema HiTV en un ancho de banda que ya tenía asignado. Sin embargo, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ha decidido que la transmisión de esos canales no es "radiodifusión" sino "telecomunicación", excusa que está usando para tratar de bloquear la difusión de canales que pudieran competir con Televisa.

Las autoridades han empezado un proceso de licitación de espectro radioeléctrico para las bandas de 1.7 y 1.9 gigahercios (GHz) que se usarán para telefonía inalámbrica. Esto es positivo para los consumidores. Pero las reglas se han diseñado de tal forma que impiden o restringen la participación de Telcel, Movistar y Iusacell. El aparente propósito es favorecer a Televisa y Nextel, que serán una misma firma.

Por otra parte, los diputados y senadores que establecieron el impuesto del 3 por ciento a las telecomunicaciones decidieron que las nuevas empresas que compren espectro (o sea, Televisa) quedarán exentas durante tres años. El regalo tiene un valor de unos 500 millones de dólares e implica una competencia desleal frente a otras empresas que sí tienen que pagar el impuesto.

Cofetel ha establecido reglas para obligar a los concesionarios de telefonía celular a otorgar servicios de roaming a los nuevos participantes al mismo precio que a sus suscriptores. Esto le permitirá a Televisa tener acceso a las redes construidas por sus competidoras sin hacer inversiones propias.

Mientras esto ocurre, la renovación de concesiones ya vigentes se convierte en un proceso cada vez más azaroso. Empresas como MVS y Iusacell han emprendido acciones legales ante la decisión de la autoridad de no prorrogarles concesiones para las que aparentemente habían cumplido con los requisitos de ley. El gobierno, además, está dejando en la incertidumbre la renovación de otras concesiones.

A los consumidores mexicanos nos conviene que Televisa ingrese al cuádruple play. Tenemos tanto derecho como cualquiera en el mundo a gozar de los beneficios de la convergencia digital. Lo que nos hace daño es que la autoridad privilegie a una empresa en vez de promover la competencia.

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martes, 16 de febrero de 2010

Fallos fallidos

"La ley, sin la fuerza, es impotente".

Blaise Pascal

Un tribunal colegiado negó un amparo al sindicato minero de Napoleón Gómez Urrutia en contra de la decisión de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje de dar por concluidas las relaciones laborales en la mina de Cananea de Grupo México. El fallo es inapelable y significa que el sindicato debe entregar las instalaciones, que han estado bajo su control durante dos años y medio. El sindicato de Gómez Urrutia, sin embargo, ha señalado abiertamente que no piensa entregar la mina.

No es ésta la primera vez que una institución o persona de poder se niega a acatar una resolución judicial. En nuestro país, de hecho, es muy alto el número de sentencias que no se cumplen porque los perdedores se niegan a cumplir los fallos. En caso de resistencia, las autoridades que tienen la responsabilidad de obligar el acatamiento no se atreven a hacer nada. El resultado ha sido el surgimiento de una cultura del incumplimiento de la ley que puede tener consecuencias muy negativas para nuestro país.

El caso de desacato de Andrés Manuel López Obrador en un juicio de amparo por la expropiación del predio El Encino ha sido uno de los más notables. Después de que el entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal hizo todo lo posible para perder el juicio, un tribunal colegiado determinó que había incurrido en desacato por no haber obedecido las órdenes de un tribunal de devolver el terreno indebidamente expropiado.

La Cámara de Diputados cumplió con su cometido y en 2005 desaforó a López Obrador. Éste aprovechó el proceso para presentarse como un mártir político del gobierno de Vicente Fox y así aumentó su popularidad de manera muy importante. La Procuraduría General de la República, que había solicitado el desafuero, no se atrevió a actuar una vez que recibió el expediente. El propio procurador Rafael Macedo de la Concha renunció a su cargo en protesta por la decisión del presidente Fox de no presentar acusaciones en contra de López Obrador. El nuevo procurador Daniel Cabeza de Vaca nunca inició el proceso por desacato.

Otro caso es el de Refrescos Pascual. La empresa, propiedad de Rafael Jiménez Zamudio, fue objeto de una huelga en 1982 que la llevó a la quiebra. El gobierno de Miguel de la Madrid tomó la firma y la entregó a los trabajadores organizados en una cooperativa. Durante años Jiménez Zamudio trató sin éxito de recuperar la compañía. Sus herederos siguieron luchando por obtener cuando menos la devolución de los terrenos, ya que el gobierno de De la Madrid no los expropió.

Cuando López Obrador ocupó la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal expropió finalmente los predios para entregárselos a la cooperativa. El 17 de noviembre de 2005, sin embargo, la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó en un juicio de amparo que la expropiación era inconstitucional. No podía considerarse como "causa de utilidad pública" la expropiación de un predio privado para beneficiar a una empresa privada, aunque fuera cooperativa. Lo relevante del caso, sin embargo, es que hasta la fecha el fallo de la Suprema Corte no ha sido aplicado.

México no podrá ser un país de leyes mientras las autoridades no se atrevan a aplicar los fallos judiciales. De qué sirve que alguien trate de defenderse en los tribunales de los abusos del gobierno o de las empresas privadas si, después del tiempo y el costo invertido, la autoridad tiene miedo de aplicar la sentencia. Si las cosas son así, mejor declaremos que en México se vive bajo la ley del más fuerte. Dejemos de pregonar que vivimos en un Estado de derecho.

Mesas de Juárez

Si realizar mesas de trabajo fuera la manera de acabar con la criminalidad, hace ya mucho tiempo que no habría violencia en Ciudad Juárez o en el resto del país. Las discusiones que se están llevando a cabo en la urbe fronteriza, me parece, son más un desplante político que un intento real por resolver el problema.

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lunes, 15 de febrero de 2010

Sin bienvenida

"La gente puede dormir en paz por las noches sólo porque hay tipos rudos dispuestos a recurrir a la violencia para protegerla".

George Orwell

Los familiares de los muchachos asesinados en Ciudad Juárez el 31 de enero exigieron en repetidas ocasiones la presencia del presidente Felipe Calderón. Cuando éste se presentó finalmente el 11 de febrero, fue sometido a quejas y cuestionamientos. La señora Luz María Dávila, madre de dos de los estudiantes ejecutados, le espetó: "Yo no le puedo dar la bienvenida. Yo no le puedo dar la mano".

Entiendo el enojo de los familiares. La señora Dávila perdió en la matanza a sus dos únicos hijos. Alguien debe tener la culpa. El Presidente se convierte en responsable, no porque haya mandado a matar a los jóvenes, sino porque es el primer mandatario. En México se sigue pensando que el tlatoani, el virrey o el Presidente son responsables de todo lo que ocurre.

La mayor responsabilidad del Presidente fue declarar desde Tokio que la matanza de Juárez era probablemente producto de un pleito de pandillas. De hecho, ésta ha sido siempre una explicación fácil para los funcionarios que desean lavarse las manos de la violencia. Quizá quienes acribillaron a estos jóvenes eran pandilleros; las víctimas, ciertamente, no lo eran. Una declaración desafortunada, sin embargo, no convierte al Presidente en un asesino.

El que la violencia no provenga del gobierno, no significa que el Estado mexicano no esté fallando en su responsabilidad fundamental de proteger a los gobernados. Ciudad Juárez fue una de las primeras ciudades en recibir apoyo del gobierno de la República a través del Ejército y la policía federal, pero la violencia no sólo no se ha reducido sino que ha aumentado.

Según el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal que encabeza José Antonio Ortega, Juárez registró 191 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2009. Esto la convierte en la ciudad con mayor número de homicidios del mundo en términos de su población. La misma organización señala que los homicidios en Juárez aumentaron 800 por ciento entre 2007 y 2009. Son los años, precisamente, de mayor presencia del Ejército y la Policía Federal. Algo está fallando. El objetivo de los operativos no es gastar dinero del erario o sacar a pasear a los soldados sino proteger a los gobernados.

El Presidente fue muy valiente al presentarse en Juárez. Contó con la sólida presencia de su esposa Margarita Zavala, una mujer de enorme dignidad y corazón. Era claro que el mandatario se convertiría en foco de la ira de los familiares de las víctimas. Sabía que se le había invitado para decirle que no era bienvenido.

Llega un momento, sin embargo, en que los gestos de valor no son suficientes. Cruzar Juárez cualquier día significa ser detenido por constantes retenes de soldados y policías federales. Los comandos armados, sin embargo, parecen transitar sin ningún problema. El enorme poder de corrupción del narco toca a cualquier organismo de seguridad.

La única manera de disminuir realmente la violencia la señaló el escritor Carlos Fuentes la semana pasada: "Hay que despenalizar las drogas". En Estados Unidos, dijo, hay bebedores pero no Al Capones. Pero ésta es la única solución que las autoridades no quieren considerar.

Pronósticos

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó lluvias para este pasado fin de semana en el valle de México. Tuvimos, en cambio, días soleados. En una declaración política tras las inundaciones del 3 y 4 de febrero, la Conagua, de la que depende el SMN, señaló que había notificado el 2 de febrero al gobierno del Distrito Federal que se aproximaban lluvias. Las autoridades capitalinas, sin embargo, habían suspendido desde el 30 de enero los trabajos de reparación del Emisor Central para bajar el nivel del Lago Churubusco y disminuir el impacto de la precipitación. El problema es que cuando la mitad de las previsiones del SMN son incorrectas, es difícil tomar medidas costosas de prevención.

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lunes, 8 de febrero de 2010

Denise Dresser

Avatar

En la película de James Cameron, un avatar es una criatura genéticamente modificada para permitir que los humanos puedan vivir sobre el planeta Pandora. En el ámbito de la computación, un avatar constituye la representación tri-dimensional del usuario y su álter ego en el ciber-espacio. En cualquier diccionario, el término "avatar" es usado para definir la encarnación de un valor, la manifestación de una forma, la encarnación de una cualidad. Y en el mundo de la política mexicana podría catalogarse así a algo que muchos ciudadanos quisieran construir. Algo a lo cual muchos ciudadanos tienen derecho a aspirar. Algo que el sistema político no debería tener el derecho a negarles: las candidaturas independientes. Las candidaturas autónomas. Las candidaturas que se construyen fuera de los partidos. Las candidaturas ciudadanas reconocidas en 80 países, mientras en México la lideresa del PRI -Beatriz Paredes- augura con envalentonamiento singular: "No pasarán".


Lamentablemente su hostilidad es compartida y con frecuencia por malos motivos. Se les descalifica porque "son partidos políticos que no se atreven a decir su nombre". O porque "explotarán pulsiones políticas arraigadas". O porque "abrirían las puertas a la banalización de la política". O porque "erosionarían la representatividad de las instituciones". O porque llevarían al "infiltramiento de la ultra-derecha". O porque son "un dulce envenenado". O porque forman parte del decálogo de Felipe Calderón, el cual muchos rechazan -por razones políticas o ideológicas- aunque contenga propuestas que grupos ciudadanos han impulsado desde hace años.


Pero ante la recalcitrancia y rechazo expresado en las últimas semanas, valgan las siguientes preguntas: ¿Si las candidaturas ciudadanas son tan peligrosas, tan nocivas y tan desestabilizadoras, cómo explicar su existencia en democracias que admiramos y cuyo funcionamiento es mejor al de México? ¿Si hay un consenso en torno al descrédito de los partidos, qué otros acicates existen para obligarlos a representar de mejor manera con la sociedad? ¿Si se reconoce -como lo revela Latinobarómetro- que el malestar es hondo y la desconfianza también, cómo encarar el déficit democrático y la crisis de representación? Un primer punto de partida sería examinar a las candidaturas ciudadanas con la honestidad debida, sin sobredimensionar sus peligros, sin ensalzar demasiado sus logros, sin condenarlas de entrada tan sólo porque un presidente del PAN -cuestionado y cuestionable- propone su inclusión.


Es cierto, las candidaturas ciudadanas no son una panacea. No curan el AH1N1 ni el cáncer y tampoco rayan zanahorias. No constituyen un pasaje de entrada al paraíso ni tampoco -por sí solas- nos sacarán del infierno. No logran, en la mayoría de los casos, ganar más que 10-20 por ciento del voto. Pero sí ofrecen fórmulas alternativas de participación ante partidos que han erigido altas barreras de entrada alrededor de su alcázar. Sí proveen una ruta mediante la cual los ciudadanos pueden acceder a la representación sin someterse a los mandatos de las maquinarias. Sí son una amenaza permanente a partidos que han divorciado la agenda política de la agenda pública, y no hablan de nada que le importe verdaderamente a quienes se ven obligados a votar sólo por ellos. Sí son un correctivo a partidos que han perdido el rumbo, que han dejado de ser puente, que han privilegiado la lógica patrimonial por encima de la función representativa. Sí pueden ser un avatar necesario; la encarnación de fuerzas, de perfiles, de anhelos que los partidos acaparan o sofocan.


Como argumenta Marco Enríquez-Ominami, candidato independiente en Chile: "los problemas de la democracia se resuelven con más democracia". Con más ideas. Con más debate. Con más candidatos. Con más acceso. Con más portavoces para los temas álgidos que los partidos no quieren tocar. La democracia es impensable sin los partidos, pero no deberían tener el monopolio sobre la participación en la esfera pública. Los partidos y los independientes pueden coexistir y cohabitar y complementarse. El objetivo de las candidaturas ciudadanas no es poner en jaque a la democracia, sino mejorar la calidad de la representación que ofrece. Pero para ello será necesario reglamentarlas adecuadamente, financiarlas equitativamente, fiscalizarlas eficazmente como lo han podido hacer con éxito otros países.


La barreras legales y logísticas a las candidaturas autónomas son superables; en México hace falta derrumbar las barreras políticas y los prejuicios mentales. En ese sentido Jorge Castañeda tiene razón: los legisladores lo pueden hacer y si no lo hacen es porque no quieren. Y no quieren porque el statu quo es el mejor posible para la clase política. Pero a la vez conlleva el desprestigio de la democracia, el descrédito de los partidos, la desazón generalizada. Los ciudadanos también tienen derecho a su avatar; a esa figura concebida con la idea de participar, corregir, mejorar, incidir. A esa figura que haría posible una vida distinta en el planeta político mexicano.

sábado, 6 de febrero de 2010

Lo que pienso de lo que piensan del iPad



De rebote me encontré con un comentario de la_morsa en su blog sobre el reciente y próximo a la vez lanzamiento del iPad. Me llamaron mucho la atención sus comentarios al respecto, por lo que decidí intercalar los míos en respuesta:

La o el iPad fue uno de los mejores secretos guardados de Apple. Todo mundo especulaba con que venía una computadora tipo tablet, pero nadie a ciencia cierta podía afirmarlo. “Finalmente se hizo realidad y después de pasado el "hype" por la presentación de dicho dispositivo, he encontrado que dejó mucho que desear: la limitada memoria, o lo que es peor aún, la falta de un sistema operativo multitareas. Esto, pienso, es la peor falla del dispositivo porque hacer varias cosas a la vez resulta algo cotidiano entre los que usan computadoras.”

En el comienzo de la presentación (Que al parecer la_morsa no vio o no puso atención) Steve Jobs indica que están por participar en un nuevo segmento de dispositivos móviles que se ubica entre los teléfonos inteligentes y las laptops, NO se trata pues de una computadora como las que existen actualmente.

“Los amantes de Apple ya salieron con una serie de argumentos, que van desde lo más tonto a lo verdaderamente ridículo, para justificar la falta de multitasking.”

¿”Ya salieron”? Buena forma de referirse a las personas que exponen sus razones sobre un tema en particular, se oye a: “La informática soy yo”

“Por ejemplo, en el iPad uno puede estar navegando en Internet y querer por ejemplo, copiar un fragmento de una página y mandarlo por correo a alguien. Si quiere hacer eso, tendrá que copiar a memoria el fragmento en cuestión, cerrar el navegador, abrir la aplicación del correo y entonces poderla usar. No se puede incluso escuchar música mientras se ven páginas web o se ejecuta ota (sic) aplicación.”

Aquí por un momento me asaltó la duda. Al parecer el ya utilizó un iPad, ya que asegura que no se pueden hacer las cosas que describe en el párrafo, pero bueno, como trabaja con el mismo sistema operativo que mi iPod Touch, que uso desde hace 2 años, probé cada uno de los puntos que indica: Fui capaz de seleccionar y copiar un texto de una página web, abrir la aplicación de correo y enviar el mensaje, y no solo eso, sino que también pude localizar direcciones con Google Maps y Street View, enviar un par de tweets con la app Twitterrific, actualizar mi status en la app de Facebook, revisar las noticias en las apps de Reforma y El Universal, revisar el estado del tiempo con la app de AccuWeather y todo lo anterior mientras reproducía canciones, sin tener que cerrar nada. De la misma manera que una computadora convencional, es necesario que se tenga abierta en primer plano la ventana de la aplicación que se está usando, no es posible visualizarlas todas a la vez, porque el tamaño la pantalla del iPod no lo permitiría, y ESO es lo que NO hay que confundir con una falta de multitasking. En corto: la_morsa nunca ha utilizado un dispositivo de estos, pero ya sentenció todo lo que según él no pueden hacer ¡¡¡y lo peor es que en su blog aparecen comentarios que aceptan sin chistar que esto es cierto!!!

Si nos vamos a ver cómo trabaja la gente en las computadoras normales y tradicionales (incluso las perqueñas (sic) netbooks), hallaremos que la mayoría tiene abiertas varias aplicaciones al mismo tiempo. Algunos estarán en Twitter con el messenger abierto, platicando con algún contacto. Tal vez tengan también photoshop o el sistema de correo ya abierto y tal vez estén viendo un video en youtube. Desde luego que nadie usa todas esas aplicaciones "al mismo tiempo". Eso es claro. Pero lo que sí pasa es que el pasar de una aplicación a otra se hace de inmediato dando click en la ventana ded (sic) interés. No hay que cerrar previamente aplicación alguna para poder abrir otra.

De nuevo: el iPad NO es una computadora o netbook tradicional, no hay punto de comparación. Y sin embargo, este párrafo puede servirles a los usuarios promedio de computadoras para entender porque en determinado momento sienten “lentas” a sus máquinas, porque tienen en promedio 512 ó 1 Gb de RAM, y peor si utilizan sistemas como Vista o Win7 y además Flash más todas esas aplicaciones abiertas pues ¡se quedan sin memoria!

El ipad funciona en ese sentido como las Palm. Uno abre una aplicación, digamos la de ajedrez. Si de pronto quiero hacer otra cosa, no tengo que cerrar explícitamente lo que estoy haciendo, sino que me voy al menú y busco el programa que ahora quiero usar. El sistema operativo de Palm lleva cuenta de dónde me quedé en la aplicación anterior y “guarda mi estado”, para que cuando regrese a ese programa, me encuentre en el lugar que lo dejé.

Si hubiera usado un iPod Touch o un iPhone vería que es exactamente igual, solo que aquí ya no está el menú como él lo conoció en las Palm, sino que se pasa directamente de una app a otra y el estado se guarda al regresar, pero bueno, esperemos que para ahora ya se haya dado cuenta.

En un dispositivo como la Palm, por sus carcaterísticas (sic) y en particular, tamaño de pantalla, las multitareas no parecen ser tan necesarias, puesto que a duras penas cabe en la pantallita la información de una aplicación para además pretender tener otra al lado. Y esto mismo pasa en el iPod Touch o en el iPhone. Las multitareas ahí no parecen ser imprescindibles. Sin embargo, en un dispositivo con una mejor pantalla, como la del iPad, resulta francamente pobre la idea implementada al mejor estilo Palm. Ahí debería ser posible trabajar más como cuando usamos una laptop o incluso una netbook. Pero no, la primera versión del iPad no permite semejante asunto.

Y de nuevo: el iPad NO ES ni una laptop ni una netbook y apenas está por salir su primera version, habrá que ver como se desarrolla con el tiempo.

Los defensores de Apple han dicho de todo. Alguien salió con un argumento que raya en lo ridículo: "se simplifica la carga cognitiva del usuario". Con esto quiere decir que no satura al usuario del iPad con varias ventanas a la vez y al mismo tiempo.

Veamos un caso práctico: Si estás por dar una presentación con tu netbook a unos clientes ¿qué es lo que haces antes de comenzar?

1. Cierras el Messenger

2. Cierras otras aplicaciones que no vas a utilizar, por ejemplo Excel o Photoshop

3. Cierras Facebook y Tweeter

4. Cierras la aplicación de correo electrónico.

¿Y porque haces todo lo anterior? Pues para que a la mitad de la presentación no aparezcan ventanas emergentes de tus amigos con algún mensaje, o Excel preguntándote si deseas guardar los cambios al documento y principalmente ¡Porque tu netbook solo viene con 1 Gb de RAM! y necesitas que tu presentación no se tarde horas entre diapositivas ¿verdad? No veo porque algo así podría considerarse ridículo, la capacidad multitasking NO es necesaria en todo momento. Otro ejemplo de fracaso anunciado fue el del Wii, porque no tenía las capacidades gráficas del Xbox o de la PlayStation y ya ven, logró crear su propio mercado de muy felices y diversos usuarios. Hay espacio para todos.

Lo ridículo del argumento es que por años hemos hecho multitareas y no conozco nadie que padezca dolores de cabeza o se sienta abrumado por tener tres o cuatro ventanas abiertas al mismo tiempo. De hecho, si pensamos un poco, el ser humano es multitareas. Por ejemplo, puede estar comiendo, escuchando la radio y además platicando con algún comensal. Si maneja un auto hay que llevar cuenta de lo que ocurre en el exterior, con la radio prendida y tal vez siguiendo una conversación con el copiloto. Es decir, a menos que alguien tenga deficiencia mental, pretender justificar la falta de multitareas con el argumento dado, resulta en mi opinión una tontería por demás ridícula.

Nuevamente: Se trata de un dispositivo móvil, ¿qué tan prudente es que un usuario tenga varias tareas abiertas en el mismo mientras va conduciendo un auto o caminando? Si está reglamentado que no se puede hablar por celular y conducir al mismo tiempo, ¿Qué tiene que ver el que una persona sea capaz de hacer varias cosas a la vez y este aparato (en teoría) no pueda? Es cosa de sentido común o como dice el dicho: "El que mucho abarca, poco aprieta".

Otros han argumentado que la iPad no es una computadora. ¿No lo es? No de acuerdo al del argumento, que dice que es un dispositivo para ver contenidos digitales. ¿Pero es que esto no se hace igual con cualquier otra computadora? De hecho, el iPad tiene una suite informática, que me permite crear contenidos digitales, valga la expresión. La iPad tiene procesador, periféricos, pantalla, etc., pero para el que me dio ese argumento, no es una computadora. Me ha dejado en una duda existencial de la cual no veo cómo salir.

Claro que lo es!, solo que su configuración es la de una tablet. Mi V3i de Motorola también es computadora, tiene pantalla y puedo agregarle periféricos como teclado e impresora por medio del bluetooth, tiene capacidad de almacenamiento de datos y aunque limitados, puede grabar y reproducir videos, tomar fotografías, generar contenidos multimedia que puedo enviar vía MMS, navegar en internet y leer mi correo via WAP y por si fuera poco usa iTunes original, así que la duda existencial puede ser más profunda de lo que la_morsa piensa.

En resumen, me parece que para los costos de Apple, 499 dólares por la iPad más económica y 799 dólares por la más costosa, el juguete es un iPod Touch con esteroides, pero nada más. Sin duda la gran ventaja de la iPad es su interfaz multitáctil, la cual le da un plus al dispositivo, pero si no fuese por eso, probablemente no podría incluso considerarse como una buena idea de la empresa de la manzana.

En comparación, el costo del iPad más caro es el mismo que el de la computadora de bolsillo Sony Pocket PC Vaio VGN-P550T que se vende en México en el equivalente de $853.00 dólares, tiene una pantalla de 8” y el resto de las características más o menos similares. Es curioso que no mencione que por el precio tambien se tiene una plataforma de juegos (para los que les gusten) y ademas tiene funcionalidad de lector de libros en equivalencia al Kindle, y sin embargo, no esta anunciado como un "Kindle Killer" sino como otra opcion mas que podrá o no gustar.

He visto otras máquinas tipo tablet, muchas de ellas recién anunciadas en el último Consumer Electronic Show 2010, que se llevó a cabo en enero. Comparándola contra otros fabricantes, es evidente que la sobriedad, el buen gusto, lo bonito del iPad, puede ser un plus para querer hacerse de un dispositivo de estos. Sin embargo, el alto precio y las limitaciones del software me parece que pueden pesar más al decidir comprarse una computadora portátil, ya sea tipo tablet o no. En EEUU se pueden conseguir laptops por precios similares al iPad más caro y con muchísimas más prestaciones y recursos. Las netbooks, a todo esto, por lo que cuesta el iPad más barato, dan muchas más posibilidades que el novísimo juguete manzanesco.

¿Limitaciones del software? Ya está acuñada la expresión "There´s an app for that" y existen literalmente miles de aplicaciones para elegir la que necesitas y el precio está entre $1.00 y $10.00 dólares promedio. La suite iWork para iPad costará $30.00 USD y puedes comprar solo el módulo que te interese, que yo sepa no puedo comprar sólo MS Word si soy escritor, tengo que comprar en unos $100.00 USD el paquete "para hogar y estudiantes" aunque nunca vaya a utilizar las otras aplicaciones que vienen incluidas. Lo triste es que en realidad no es un juguete caro, más bien los jodidos somos los que estamos con la paridad del dólar en contra. Como mercado principal del iPad pueden estar los más de 70 millones de usuarios actuales de iPods e iPhones (yo incluido) y demás personas que lo prueben y que vean si se ajusta a lo que necesitan, independientemente de si usan una Mac o una Pc.

Habrá que ver si la iPad tiene éxito.

Cuando se introdujo el primer iPod nadie le auguraba éxito, hoy se han vendido más de 250 millones de unidades desde entonces y todo lo que implica el iTunes y la distribución de música digital. En el 2007 todo mundo decía que el iPhone sería un fracaso, hoy se han vendido más de 30 millones de teléfonos a nivel mundial y contando (de las aplicaciones para los mismos ni hablamos)

Sin duda los amantes de Apple ya estarán ahorrando para hacerse del dispositivo. Steve Jobs sabe vender una imagen que es muy atractiva a cierto sector del mercado: tener Apple es cool, tener una PC, en cambio es ser serio o nerd. Jobs sabe el poder de la publicidad y lo pone siempre en práctica. Y sin duda que los productos de Apple son estupendos, pero tampoco son la última coca cola del desierto. Jobs es un gran vendedor. De eso no me cabe duda.

Sin duda muchas personas están ahorrando para poder comprar el Nexus 1 de Google para cuando esté disponible aquí ¿eso es malo? ¿Que es lo "cool" de usar y tener un producto de Apple? Pues como cualquier otro producto que te dé lo que necesitas: Satisfacción de usuario. Por experiencia uso jeans Levi´s sobre Lee porque me ajustan perfecto, prefiero la Coca Cola por su sabor y porque superé muy tranquilamente el reto Pepsi. Y asi ad infinitum. Ya han tratado de manejar ese aparente complejo de "no soy cool porque no uso Mac" en comerciales que buscaban laptops en menos de mil dolares, pero para quién está enterado, sabe que se puede instalar Windows en las computadoras Mac para que funcione de manera nativa teniendo asi lo mejor de ambos mundos (Y en mi experiencia personal, Windows funciona mas rapido en hardware Apple) asi que no creo que vaya por ahi. Tiene mas que ver en recibir POR LO MENOS lo justo por mi dinero, y en mi caso cada centavo invertido en esos productos se ha pagado con creces al paso del tiempo. Algo que pocos vendedores (del producto que sea) pueden presumir es la satisfacción post-compra de sus clientes. Windows es la plataforma de sistemas operativos más utilizada del mundo, pero no es ni la mejor ni la que más pueda presumir de clientes felices con sus productos. En cambio, en Estados Unidos los índices de satisfacción de los usuarios muestran que Apple está por encima del resto de las compañías más representativas del ramo. Asi que como apunta David Pogue del New York Times, esperemos a que el iPad este al alcance de todos para probarlo y opinar después de haberlo utilizado. Felices trazos.

viernes, 5 de febrero de 2010

Agenda sexista

Paz Fernández Cueto

Nuevamente la agenda del PRD sale a la embestida imponiendo su agenda sexista. Solo Freud en sus elucubraciones psicoanalistas podría dar una explicación racional a esta, un tanto extraña, obsesión sexual que sufre el partido en su afán por resolver problemas del ámbito privado relacionados con la vida íntima de las personas, y sus preferencias sexuales. Al revisar su agenda identificamos sus prioridades, ahora la iniciativa más reciente intenta regular el préstamo de útero en la Ciudad de México, para ser aprobado éste mismo año.

¿Dónde ha quedado la agenda social de un partido de izquierda que debería preocuparse en impulsar asuntos sociales, en lugar de ocuparse de resolver temas relacionados con la conducta ética de las personas? ¿Será que no tienen sensibilidad suficiente para atender problemas sociales que reclaman urgente resolución y que atañen a la gran mayoría de los pobladores de esta ciudad, o es que les falta capacidad para entrarle al toro y resolverlos a fondo?

Discusiones estériles son las que se han suscitado últimamente en la ALDF, la más reciente, en relación a los supuestos matrimonios homosexuales y su derecho a adoptar. Y digo estériles no porque el tema carezca de relevancia social y política, sino porque lo único que han logrado con espectacular éxito, es polarizar a la sociedad en torno a temas controvertidos y polémicos. Resulta más fácil, sin duda, dar gusto a grupos minoritarios de presión, resueltos fácilmente por imposición mayoritaria de la ALDF, manejando esta agenda de temas polémicos que atraen reflectores, que incluir en su repertorio los grandes temas que nos agobian.

Intentaremos enumerar algunos: aún no empieza la temporada de lluvias y ya padecemos inundaciones en varios puntos cruciales de la ciudad, complicando aún más la circulación a través de nuestras calles convertidas en canales de navegación. El día de ayer resultó caótico habiéndose desbordado el Río Hondo, prolongación del Río de los Remedios. Se inundó Periférico Norte y el Metro capitalino en las inmediaciones del aeropuerto, además de que 650 familias que viven en Iztapalapa vieron anegarse sus hogares. Este problema recurrente en la ciudad sigue sin resolverse.

Tampoco veo cómo va a solucionarse el problema de la basura, cuando ya las autoridades capitalinas han anunciado que el Bordo de Xochiaca ha llegado al límite de su capacidad. Seguramente un proyecto integral de tratamiento, reciclaje e industrialización de la basura, como sucede en países tan desarrollados como Alemania, sería un poco más de interés general que el matrimonio entre homosexuales. ¿Por qué no abanderar temas coincidentes, recurrentes y urgentes que lejos de polarizar unirían voluntades en la búsqueda común de soluciones?

¿Y qué decir del desorden en la regulación de la publicidad y el reordenamiento urbano que parece brillar por su ausencia? Por no mencionar la corrupción que impera en los antros del Distrito Federal a donde asisten nuestros hijos, lugares en donde la droga en complicidad con las autoridades circula sin inhibición, exponiendo a nuestros jóvenes a la violencia extrema y hasta perder la vida, como lo vimos recientemente en el Bar Bar, ubicado al sur de la ciudad. Para colmo de males en esta ciudad no ha crecido la economía, ni existen oportunidades de empleo para una población creciente. La prioridad que se da a las leyes y regulaciones urbanas cae en lo absurdo por no decir en lo ridículo; mientras se prohíbe terminantemente fumar en espacios cerrados tutelando cuidadosamente nuestros pulmones, se banaliza el cuidado debido y la tutela a los menores, legislando a la ligera en asuntos de adopción, exponiéndolos a toda clase de abusos y explotación.

El PRD en la Ciudad de México se ha olvidado de los temas de fondo para entretenernos con pistas de hielo espectaculares, con árboles de Navidad gigantescos en precio y también descomunales en su desproporción. Desde luego es necesario promover la diversión sana y el entretenimiento de la gente, pero no a costa del deterioro en la atención a los servicios básicos como son el agua y el empleo, la atención debida al drenaje profundo, los trabajos indispensables en la prevención de inundaciones y derrumbes, y asuntos cotidianos como son los servicios de alcantarillado, la pavimentación y el bacheo de nuestras calles cuyo deterioro da vergüenza. ¿Qué no habría que reorientar los esfuerzos y los recursos de esta ciudad?

jueves, 4 de febrero de 2010

Una gay ley

Sergio Sarmiento

"La Constitución no otorga derechos: los reconoce".

Jason Laumark

En una conferencia de prensa en Tokio, Japón, el presidente Felipe Calderón entró al tema de la controversia constitucional que la Procuraduría General de la República ha promovido sobre la ley que legaliza el matrimonio entre homosexuales en el Distrito Federal.

"La Constitución de la república habla explícitamente del matrimonio entre el hombre y la mujer -dijo- y ahí hay simplemente un debate legal que tiene que ser resuelto por la Suprema Corte, pero no tiene éste ninguna intencionalidad política ni parte de ningún prejuicio".

"Yo, desde luego -continuó-, respeto plenamente las preferencias sexuales de las personas y a las parejas integradas por personas del mismo sexo, pero la Procuraduría presenta año tras año decenas de controversias constitucionales donde hay una duda razonable sobre la constitucionalidad de una disposición de un ámbito legislativo local".

El Presidente no citó el artículo de la Constitución que "habla explícitamente del matrimonio entre el hombre y la mujer", pero yo sólo conozco uno. Es el 30, que no tiene nada que pudiera hacer suponer que nuestra Carta Magna prohíbe los matrimonios entre personas del mismo sexo.

El texto se refiere a quiénes pueden ser mexicanos por naturalización e incluye a "La mujer o el varón extranjeros que contraigan matrimonio con varón o con mujer mexicanos...".

El artículo 30 no define el matrimonio. Su redacción no establece, por otra parte, que para ser mexicano por naturalización el varón deba estar casado con una mujer o la mujer con un hombre. Simplemente dice que por matrimonio se puede adquirir el derecho a la naturalización.

El otro artículo de la Constitución con el que se ha buscado justificar la controversia constitucional es el cuarto, el cual establece: "El varón y la mujer son iguales ante la ley. Ésta protegerá la organización y el desarrollo de la familia".

Pero lejos de prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo, la redacción del artículo cuarto parece ordenar exactamente lo contrario. El texto determina que los hombres y las mujeres son iguales ante la ley sin discriminar por preferencia u orientación sexual. Además mandata a la ley la protección de la familia. Sería absurdo considerar que la mejor forma de proteger el desarrollo de la familia fuese prohibir la formación de familias a un grupo de personas sólo por ser del mismo sexo.

No hay hasta donde yo puedo ver ningún pasaje en la Constitución que impida a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal formalizar el matrimonio entre homosexuales. De hecho, la controversia que ha promovido la PGR sólo puede explicarse por razones políticas. El matrimonio entre homosexuales, después de todo, no es popular porque la mayoría de la población es heterosexual y porque hay una marcada discriminación en la sociedad contra esta minoría. La PGR parece querer promover esta discriminación con el propósito de permitirle al PAN obtener ventajas políticas.

La otra posible razón de la acción de la Procuraduría sería quedar bien con la Iglesia Católica, la cual ha encabezado la lucha contra los matrimonios entre homosexuales. Resulta, sin embargo, inquietante que una institución de un Estado que presume ser laico esté actuando en representación de una organización religiosa.

Yo entiendo que el matrimonio entre homosexuales no es popular. Pero los temas que tienen que ver con derechos fundamentales no se pueden definir por mayoría de votos. Toda persona tiene derecho a hacer una vida en común con la persona que ama, y a hacerlo con los derechos y obligaciones que la ley establece.

Buitres

Nada más aborrecible que ver a los políticos tratando de aprovechar las muertes de los jóvenes de Ciudad Juárez. Que si la responsabilidad de la violencia es del gobierno federal panista; que si de los gobiernos estatal y municipal priistas. Las declaraciones de los legisladores sobre este tema nos muestran a un verdadero grupo de buitres.