Paz Fernández Cueto
Nuevamente la agenda del PRD sale a la embestida imponiendo su agenda sexista. Solo Freud en sus elucubraciones psicoanalistas podría dar una explicación racional a esta, un tanto extraña, obsesión sexual que sufre el partido en su afán por resolver problemas del ámbito privado relacionados con la vida íntima de las personas, y sus preferencias sexuales. Al revisar su agenda identificamos sus prioridades, ahora la iniciativa más reciente intenta regular el préstamo de útero en la Ciudad de México, para ser aprobado éste mismo año.
¿Dónde ha quedado la agenda social de un partido de izquierda que debería preocuparse en impulsar asuntos sociales, en lugar de ocuparse de resolver temas relacionados con la conducta ética de las personas? ¿Será que no tienen sensibilidad suficiente para atender problemas sociales que reclaman urgente resolución y que atañen a la gran mayoría de los pobladores de esta ciudad, o es que les falta capacidad para entrarle al toro y resolverlos a fondo?
Discusiones estériles son las que se han suscitado últimamente en la ALDF, la más reciente, en relación a los supuestos matrimonios homosexuales y su derecho a adoptar. Y digo estériles no porque el tema carezca de relevancia social y política, sino porque lo único que han logrado con espectacular éxito, es polarizar a la sociedad en torno a temas controvertidos y polémicos. Resulta más fácil, sin duda, dar gusto a grupos minoritarios de presión, resueltos fácilmente por imposición mayoritaria de la ALDF, manejando esta agenda de temas polémicos que atraen reflectores, que incluir en su repertorio los grandes temas que nos agobian.
Intentaremos enumerar algunos: aún no empieza la temporada de lluvias y ya padecemos inundaciones en varios puntos cruciales de la ciudad, complicando aún más la circulación a través de nuestras calles convertidas en canales de navegación. El día de ayer resultó caótico habiéndose desbordado el Río Hondo, prolongación del Río de los Remedios. Se inundó Periférico Norte y el Metro capitalino en las inmediaciones del aeropuerto, además de que 650 familias que viven en Iztapalapa vieron anegarse sus hogares. Este problema recurrente en la ciudad sigue sin resolverse.
Tampoco veo cómo va a solucionarse el problema de la basura, cuando ya las autoridades capitalinas han anunciado que el Bordo de Xochiaca ha llegado al límite de su capacidad. Seguramente un proyecto integral de tratamiento, reciclaje e industrialización de la basura, como sucede en países tan desarrollados como Alemania, sería un poco más de interés general que el matrimonio entre homosexuales. ¿Por qué no abanderar temas coincidentes, recurrentes y urgentes que lejos de polarizar unirían voluntades en la búsqueda común de soluciones?
¿Y qué decir del desorden en la regulación de la publicidad y el reordenamiento urbano que parece brillar por su ausencia? Por no mencionar la corrupción que impera en los antros del Distrito Federal a donde asisten nuestros hijos, lugares en donde la droga en complicidad con las autoridades circula sin inhibición, exponiendo a nuestros jóvenes a la violencia extrema y hasta perder la vida, como lo vimos recientemente en el Bar Bar, ubicado al sur de la ciudad. Para colmo de males en esta ciudad no ha crecido la economía, ni existen oportunidades de empleo para una población creciente. La prioridad que se da a las leyes y regulaciones urbanas cae en lo absurdo por no decir en lo ridículo; mientras se prohíbe terminantemente fumar en espacios cerrados tutelando cuidadosamente nuestros pulmones, se banaliza el cuidado debido y la tutela a los menores, legislando a la ligera en asuntos de adopción, exponiéndolos a toda clase de abusos y explotación.
El PRD en la Ciudad de México se ha olvidado de los temas de fondo para entretenernos con pistas de hielo espectaculares, con árboles de Navidad gigantescos en precio y también descomunales en su desproporción. Desde luego es necesario promover la diversión sana y el entretenimiento de la gente, pero no a costa del deterioro en la atención a los servicios básicos como son el agua y el empleo, la atención debida al drenaje profundo, los trabajos indispensables en la prevención de inundaciones y derrumbes, y asuntos cotidianos como son los servicios de alcantarillado, la pavimentación y el bacheo de nuestras calles cuyo deterioro da vergüenza. ¿Qué no habría que reorientar los esfuerzos y los recursos de esta ciudad?

No hay comentarios:
Publicar un comentario