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domingo, 27 de junio de 2010

2 citas 2

Hoy con los resultados pamboleros me llegan a la mente 2 citas:

"Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay." atribuida a José Saramago.

La recuerdo porque el gran populi entre otras de las cosas que suele hacer al perder como de costumbre y ser eliminado culpa a todo el que tiene enfrente por la derrota, incluidos a los "pesimistas" quienes en su mayoria solamente ven la realidad y no se dejan engañar con campañas patrioteras y manipuladoras. Harán sandwich de hígado a partir de ahora...

La otra frase es:

"Si seguimos haciendo lo que estamos haciendo seguiremos consiguiendo lo que estamos consiguiendo" creo que esta es atribuida a Albert Einstein.

Tanto en este como en otros aspectos de la vida nacional mexicana, siempre nos la pasamos esperando que el triunfo y la solucion de los problemas nos lleguen de terceros, desde "La virgencita" hasta el "Temo" y ahora resta una semana de resumenes y reflexiones acerca del proceder del "Vasco". En fin, me entretendre viendo los cambios masivos de status y de fotos de perfil y mañana todos esos "fans" amaneceran brasileños. Patetico. (casi) Sin acentos, me dio flojera ejecutar el corrector.

miércoles, 2 de junio de 2010

Huesos patrios

"Ahora el Estado se parece a la Iglesia: paseando huesos".

Bertha Pantoja

Nada parece más aberrante que sacar de su lugar de reposo los cadáveres de unas personas muertas hace casi dos siglos para transportarlos por el Paseo de la Reforma y llevarlos al Castillo de Chapultepec con el fin de prepararlos para ser exhibidos públicamente en Palacio Nacional.


Si éste es el premio que el gobierno mexicano otorga a quienes entregaron su vida para la construcción de un país independiente, bien podemos entender por qué hoy hay menos entusiasmo que nunca de los mexicanos para participar en actividades cívicas y hacer un esfuerzo por mejorar el país.


Este domingo 30 de mayo lo que se supone son los restos mortales de 14 próceres fueron sacados de la columna de la Independencia en el Paseo de la Reforma en una ceremonia transmitida por televisión. Digo se supone porque, a dos siglos de distancia, y considerando que algunos fueron muertos en campos de batalla y otros fusilados y decapitados por las fuerzas realistas, hay dudas serias sobre el destino real de algunos de los cadáveres. A esto hay que añadir que en varias ocasiones ya los huesos fueron sacados de sus tumbas para ser lavados y trasladados a nuevos sitios de "reposo".


Los restos extraídos ayer de la columna de la independencia y llevados al Castillo de Chapultepec son al parecer los de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Jiménez, José María Morelos, Mariano Matamoros, Pedro Moreno, Víctor Rosales, Xavier Mina, Nicolás Bravo, Leona Vicario, Andrés Quintana Roo, Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria.


La Iglesia Católica ha tenido desde hace mucho tiempo una fijación enfermiza con los restos mortales de sus próceres. Si bien la doctrina formal cristiana establece que la fe y la adoración se reservan a Dios solamente, o en todo caso a su hijo, la tradición pagana se ha impuesto y ha fomentado la multiplicación de cultos a santos y advocaciones de la Virgen. Las peregrinaciones con huesos de santitos han sido así una de las desviaciones características del catolicismo en distintos lugares del mundo.


En México estamos viendo una situación similar en un culto que conjuga elementos laicos y religiosos. Los próceres de la independencia se han convertido en santos cuyos restos deben ser exhibidos y adorados. Hay algo extraordinariamente perverso en esta actitud en un Estado que se precia de su laicismo. Es como si quisiéramos recuperar la costumbre de los aztecas de mostrar desde la cima de las pirámides los corazones de las vírgenes y los prisioneros sacrificados; o la de los realistas de exhibir públicamente las cabezas de los insurgentes ejecutados.


El bicentenario debería ser una oportunidad para reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro de nuestra nación. Deberíamos preguntarnos, por ejemplo, por qué este largo período de independencia no ha servido para convertirnos en un país más próspero. En 1820, después de todo, Estados Unidos tenía un Producto Interno Bruto per cápita 65 por ciento superior al mexicano (Angus Maddison, The World Economy; OECD, 2006). Hoy la diferencia es de 470 por ciento (FMI).


Pero en lugar de preguntarnos por qué a casi 200 años la independencia no ha podido darnos un mejor nivel de vida, en vez de reflexionar sobre lo que hemos hecho mal para que en los próximos dos siglos podamos emprender un camino de mayor crecimiento y bienestar, salimos a pasear huesitos por las calles como si los personajes históricos fueran santos y el gobierno una reedición de la parte más retrógrada de la Iglesia.

Politizar

Exigen los diputados federales del PRI y el presidente panista Felipe Calderón no politizar la detención del perredista quintanarroense Gregorio Sánchez. Pero ¿cómo podría no politizarse la aprehensión en plena campaña de un candidato al gobierno de un estado y más cuando las pruebas son testimonios de testigos "protegidos"? Lo sorprendente es que esta medida no haya roto la alianza política que el PRD y el PAN.

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martes, 1 de junio de 2010

Rica chatarra

"Si quieren una quesadilla, deberá ser calentada en comal, nunca en aceite".

Alonso Lujambio

Debo reconocer que no me gusta el tono entre autoritario y paternalista con el que las autoridades educativas y de salud del país han dado a conocer su plan para prohibir los refrescos y la llamada comida chatarra de las escuelas. La prohibición me parece una mala estrategia para enfrentar el problema de la mala alimentación de los niños. Me parece que lo único que se logrará es generar apetito por estos alimentos. Nada hay más deseable que lo prohibido.


La lista de productos cuya venta estará prohibida en las escuelas es muy amplia. No solamente se convertirán los refrescos en producto tabú sino también las tortas o los molletes. Habrá que decir adiós a los tacos fritos, las flautas y las gorditas de papa, de frijol o de chorizo (incluso en Toluca). También tendremos que despedirnos de las tortas con guisados fritos, los molletes y los tamales (me imagino que, por extensión, las tortas de tamal, verdaderas bombas de carbohidratos, estarán prohibidas).


Las sopas instantáneas, las pizzas, los plátanos fritos, las hamburguesas y los hot cakes no tendrán cabida en las cooperativas escolares. Tampoco la leche entera, las ensaladas de frutas con crema y las palomitas de maíz con mantequilla. Los chilaquiles sí se permitirán, pero sólo si son de tortilla de harina integral que no esté frita; además, deberán llevar queso panela y no de Oaxaca (no sé qué chilaquiles coman los secretarios de Salud y Educación, pero no tienen nada que ver con los que yo me almuerzo).


Una vez que se apliquen estas prohibiciones surgirá, seguramente, un nuevo mercado negro. Los niños con síndrome de abstinencia estarán buscando desesperados dónde comprar esos alimentos deseados que los políticos han prohibido. Las cooperativas escolares no podrán satisfacer esta demanda. Pero quizá algún compañerito emprendedor empezará a adiestrarse en el arte de meter de contrabando algunas quesadillas fritas o tortas de huevo y salchicha con crema para venderlas a precio de mercado negro en el interior de la escuela.

Quizá empezaremos a ver pronto una nueva oleada de vendedores fuera de las escuelas. A los distribuidores de pornografía y de marihuana se les unirán ahora los traficantes de chamoys y los de papitas fritas. Comenzaremos a ver notas en los periódicos que adviertan: "Capturan banda que introducía precursores de hot dogs en una escuela". Que no nos sorprenda si pronto se crea una nueva unidad de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, la SIEDO, dedicada al tráfico de gorditas y panuchos. Esperemos que no empiecen a surgir batallas violentas para el control de los territorios de este nuevo mercado negro.

El esfuerzo, por supuesto, valdrá la pena si efectivamente se logra mejorar la dieta de los niños de nuestro país. El sobrepeso y la obesidad son dos de los principales problemas de salud en nuestro país. Si logramos una disminución de estos males, la prohibición habrá valido la pena.

Pero para estar seguros sería bueno que mantuviéramos un control sobre los resultados y no sólo sobre las intenciones o el dinero gastado. No podemos decir que un programa de este tipo es un éxito si lo único que provoca es que los niños salgan desesperados de la escuela a consumir en las calles o en sus hogares todos los productos que se han vuelto atractivos por la prohibición. Corremos el riesgo de que en los mismos callejones oscuros donde hoy los jóvenes se reúnen para fumar tabaco o cannabis, empiecen a juntarse para comerse unos tacos dorados.


Libertad económica


México ocupa el lugar 68 del mundo en libertad económica según el reporte del Fraser Institute que se dio a conocer ayer en la Ciudad de México. Chile ha alcanzado el quinto lugar en tanto que Hong Kong se ubica en el primero. El dato es importante porque la experiencia demuestra que la libertad económica se traduce en mayor crecimiento y prosperidad.

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